viernes, 29 de agosto de 2014

Mi turno

Si no me equivoco, esta es ya la sexta entrada y solo se me ocurre "contestar" la entrada de Frida, como lo hice para estrenar mi parte del blog.
No estaría mal ya que algo así teníamos en mente como temática. Algo así como un intercambio de cartas. Pero hay tantas cosas buenas para hacer que no nos podemos decidir.

En fin, se aproxima septiembre y no puedo decir que espero muchas cosas. Tampoco puedo decir que este último mes pasaron muchas más. Este año que tanto prometía empezó bien pero esa buena racha no pude mantenerla.

Al menos espero seguir ordenando mis asuntos y pronto hacer el que estoy seguro que será el mejor viaje de mi vida.

Creo que debo dejar aquí, estoy confundiendo mi blog (para cosas personales) con este (para quien sabe que cosas).

De estreno

Estrenamos logo y favicon, cortesía de mi novio Walter.
El lunes estrenamos también al mes de septiembre, el cual se me presenta para unas muy buenas ocasiones de ver a gente que quiero.

Estreno ambiciones también. Agosto fue un gran mes para descubrirme a mi misma, para descubrir lo que quiero hacer con lo que me resta de vida, y cosas por el estilo. También para descubrir que tan grande es mi fortaleza, pero ese es un tema aparte del que hablaré más adelante.

Todavía no tenemos idea de cual será la temática central y ya  tenemos logo ¿Ven a lo que me refiero con que somos divergentes? Algo en nosotros no esta del todo bien. Y creo que hablo por mi y por él (Chejo) cuando digo que amamos que sea así.
Podríamos hablar de tantas cosas... Creo que esa libertad me encanta y me paraliza a la ves. Podría tratarse de lo que sea, por eso mismo no puedo decidirme.
Entonces ¿limitar las opciones, en este asunto o cualquier otro, no estaría ayudando a ejercer la libertad?
No sé. Ya tengo sueño. No tengo hambre. Tengo algo de sed.

Se acabó mi turno.

lunes, 25 de agosto de 2014

Mantengamos el ritmo

Son casi las ocho de la noche, perdí mi clase de aikido y estoy escuchando una y otra vez "La leyenda del hada y el mago" de Rata Blanca.
Acabo de leer la entrada de Frida y como siempre me parece excelente y no se como podré ponerme a su altura.

Siempre dice que le gustan mis entradas y que escribo bien, pero por algún motivo me cuesta creerlo.
Ahora mismo intento mantener el ritmo que al menos yo pretendo llevar de hacer una entrada ella y una entrada yo. Pero es fácil decirlo. Siento que su talento en la escritura me supera demasiado y que yo seré un punto débil en este blog. Como si fuera poco trato de no contarles que no se me ocurre nada para escribir, como lo hago todo el tiempo, pero es difícil cumplirlo.

Creo que es bastante poco lo que voy escribiendo y no se si va con este blog (el cual creo que todavía no nos decidimos con que llenarlo), pero algo es algo y sirve un poco para "entrar en calor".

Mentes divergentes

divergente adj.    Que tiende a no coincidir con las ideas y tendencias sociales, culturales o económicas de otro u otros.

Él tiene su blog, y yo el mio. En ellos intentamos, con o sin éxitos, moldear las palabras hasta lograr que representen lo que queremos decir, compartir o contar. Él es relativamente nuevo en esto, yo ya tengo un par de barcos hundidos en la blogosfera (por favor, no me hagan rescatarlos) así que decidimos compartir un blog para ayudarnos mutuamente a expresarnos cada vez mejor.
Él, porque tiene problemas para expresarse del modo correcto, aunque a menudo es gracioso.
Yo, porque quiero mejorar mi estilo y ver mi nombre en la portada de un libro algún día, y que ese libro no se titule "Grandes criminales de la Argentina"

¿Por que divergentes? Bien, me han atrapado. Sí, hace unos días vi la película "divergente", altamente recomendada por cierto. Pero como soy Frida y me gusta aprender, googlee el significado de aquella musical palabra. Ahora el significado adorna la parte superior de esta entrada.

Y no hay mejor forma de definirnos, creo yo. Porque ni Chejo ni yo acabamos de encajar en la sociedad, somos un perfecto par de ejemplos de marginados culturales. No somos ermitaños propiamente dichos, pero digamos que vemos la vida social desde la distancia que consideramos seguros.
Pero ser una marginada no me convence. No quiero ese titulo para él ni para mi.

Así que acá estamos, divergentes. No encajamos en la sociedad. Y quizá no deberíamos hacerlo.

domingo, 24 de agosto de 2014

Querida Frida

Como siempre, no estoy seguro que decir. Mucho de lo que tengo en mente ya te lo dije una y otra vez.
No quiero ver tu entrada anterior para no copiarla, pero me cuesta pensar mis propias palabras en este momento, mientras intento no distraerme con el chat.

Se lo doloroso que es la distancia entre nosotros, tal vez me afecta un poco más a mí. No tengo tan buenos amigos cerca como los tenés vos. Pero como ya lo dije (o tal vez no), no cambio nuestra amistad por nada. Es lo mejor que me pasó. Si tengo que esperar años para conocerte, se que valdrá la pena.

Apenas dije unas palabras y ya me dejé distraer por otra cosa y cuando vuelvo aquí, la entrada está apenas empezando. No se si seguir con mis cosas cursis, ya que son lo único que tengo de momento.
Ahora mismo pienso en la gente que tal vez lea esto y me da algo de vergüenza. Pero no lo tomes a mal, no me avergüenza para nada que seas mi amiga.

Ahora si me quedé sin palabras y solo puedo decir que de esta forma abro mi parte de este proyecto que tanto ansiaba hacer con vos.


Querido Chejo

Te conocí gracias una red social en la que hablábamos sobre una  serie de ponis de colores parlanchines. Te puse apodo en una sala de chat que cree para entretener nuestras noches y las de un par de locos más. 
Tuvimos largas charlas por Skype y cuando la vida me arrebato mi computadora, WS se convirtió en nuestro aliado. Vinieron nuevas noches de desvelos, solo que estábamos pegados a una pantalla más chica.
Intercambiamos fotos, videos, reproducciones de audio. Libros, películas, series. Todo al alcance de un click, porque esa es nuestra relación: solamente por medio de Internet. Gracias, Internet.

Dejaste de ser un pibe random que me caía bien y te convertiste en un amigo. En uno de los pocos que tengo. Dejaste de ser un montón de palabras negras escritas en un resplandeciente fondo blanco hecho de miles de lamparitas, para convertirte en un muchacho al que algún día quiero abrazar muy fuerte.

Es raro, pero es especial. Me gusta eso. Es doloroso tenerte lejos, pero es confortante tenerte al alcance de la mano. Y mientras Tender canta en la sala de chat, mientras Walter esta durmiendo, mientras los demás estan haciendo cosas virginales y geniales, yo, Frida, doy la apertura a este blog.

Este es nuestro proyecto. La próxima entrada es tuya.