¿A que se debe? , me preguntó. Supongo que al compartirlo con vos, al dirigir las entradas a un amigo en particular, aunque otros las leen, son un poco más personales. No sé.
El punto es que este intercambio de cartas se transformó también en mi diario, y del todo no me desagrada.
Me gusta leerme escribir cosas menos oscuras o enredadas, me hace recordar que mi cabeza no esta perdida del todo.
Que todavía me quedan cosas frescas y buenas dentro de la galera.
Y entre esas cosas estas vos, por supuesto.
¿Cuando va a ser el maldito día en el que vos y los demás vengan a vivir a Capital? Ese día me va a hacer muy feliz.
Te dejo una rosa que fotografió Newt en el Rosedal de Palermo
Me gusta, es como un Sol. Es como ver la vida nacer desde su centro.

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